La historia de las cosas (en inglés The Story of Stuff) es un documental web sobre el ciclo de vida de bienes y servicios. Fue puesto en línea el 4 de diciembre de 2007 y está narrado por la norteamericana Annie Leonard, quien estudió Planeamiento Regional en Cornell University.
El documental de 20 minutos presenta una visión crítica de la sociedad consumista. Expone las conexiones entre un gran número de problemas sociales y del ambiente, y nos convoca a todos a crear un mundo más sostenible y justo.
Se describe la economía de materiales, un sistema compuesto por extracción, producción, distribución, consumo, y residuos. Su punto de vista está fundamentado por varios datos estadísticos. Algunas de las afirmaciones son:
- “… más del 50% del dinero del impuesto federal estadounidense ahora es para las fuerzas armadas …”
- “De las 100 economías más grandes de la tierra ahora, 51 son corporaciones.”
- “Nosotros [los EEUU] tenemos el 5% de la población del mundo pero consumimos 30% de los recursos del mundo y creamos 30% de la basura del mundo.”
- “80% de los bosques originales del planeta se han perdido.”
- “Solo en el Amazonas, perdemos 2000 árboles por minuto.”
- “Cada uno de nosotros en los EEUU recibe más de 3000 avisos publicitarios por día.”
- “Cada uno de nosotros en los Estados Unidos hace 4 1/2 libras [ 2,04 kg ] de basura por día.”
- “La dioxina es la substancia más tóxica hecha por el hombre conocida por la ciencia. Y los incineradores son la primera fuente de dioxina.”
También citan lo que el economista Victor Lebow dijo en 1955:
“Nuestra economía enormemente productiva… pide que hagamos del consumo nuestra forma de vida, que convirtamos la compra y uso de los bienes en un ritual, que busquemos nuestra satisfacción espiritual, nuestra satisfacción del ego, en consumo… nosotros necesitamos cosas consumidas, quemadas, reemplazadas y descartadas a paso acelerado.”
Sitio web: http://storyofstuff.com/
Nota en el New York Times (en ingles)

La propuesta de la campaña TRASHed “El arte de reciclar” es la de REgenerar una conciencia sobre la acción de reciclar la basura. En nuestra primera presentación en el Museo de Tigre, provincia de Buenos Aires hubo una gran llegada con publico de todas las edades que se acercaron a participar y reflexionar con nosotros.
Todo comienza con la convocatoria de artistas visuales para pintar tachos de basura. Esto convierte a un objeto común y cotidiano, en una obra de arte digna de observación y reflexión. Aunque el tacho siga siendo un contenedor de basura, una vez intervenido, llama más la atención para redefinir su función.
La función de una tacho como contenedor de basura nos lleva a la pregunta: ¿Qué es la basura? Desperdicios, residuos, suciedad, podrían ser unas respuestas. Esto nos lleva a otra pregunta: ¿Qué genera esa basura? Nuestro consumo.
El arte de reciclar es la toma de conciencia de nuestro consumo, antes de llegar a tirar basura a un tacho. La primera instancia es observar nuestros propios deshechos actuales y poder diferenciarlos.
Por ejemplo: Papel y cartones (celulosas); Plásticos; Aluminios (latas); Orgánicos (restos de frutas y verduras); Vidrios, son algunas clasificaciones. Hay elementos difíciles de clasificar como por ejemplo Tetra Pak que tiene plástico, aluminio y cartón combinado, esto requiere de un reciclaje específico. Y otro grupo de elementos tóxicos como pilas y baterías de celular que son los grandes contaminantes en los basurales.
Una vez que diferenciamos nuestros desechos, podemos tomar iniciativas de acción concretas:
- Reciclar, lo que pueda volver a utilizarse.
- Separar la basura. Facilitando así el trabajo de los recicladores (por ejemplo: separar papeles y cartones para los cartoneros).
- Controlar nuestro consumo: Ser consumidores concientes y elegir los elementos que puedan ser reciclados, y evitar los que sean de gran contaminación.
Reciclar es un Arte del cual se requiere mucha creatividad y entusiasmo. Es divertido y a los chicos les encanta hacerlo, ya que se puede reciclar jugando, creando nuevas cosas con lo que se creía como basura. Es una gran enseñanza para las futuras generaciones que van a tener que lidiar con grandes cantidades de basura y modos de producción que les hemos heredado. Si no empezamos a darles el ejemplo y a enseñarles nuevas herramientas, se van a ver envueltos en el mismo circulo de consumo y basura del que nosotros queremos salir.
Reciclar es divertido y aporta a una mejor calidad de vida.
